EN TIEMPOS DE COVID… TUS DEFENSAS IMPORTAN!

Actualizado: 28 abr 2021

Todo los seres humanos estamos continuamente expuestos a diferentes patógenos que nos pueden afectar de una y otra forma, nos hacen caer enfermos: hongos, bacterias, microbios, virus entre otros. Esto sucede porque nuestro cuerpo es un ecosistema magnífico para ellos, pues en él los microorganismos consiguen fácialmente comida, una temperatura ideal para sobrevivir y un entorno perfecto en el que se pueden reproducir con facilidad. Entonces, qué hacemos ante unos huéspedes indeseables como estos? Bueno, la parte positiva de todo esto es que para que nos puedan colonizar estos intrusos, primero deben sobrellevar y ganarle la batalla a nuestro sistema inmunológico y esto, no es tarea fácil para ellos. Así, la guerra que estamos llevando contra el COVID-19, mientras no exista una vacuna, se convierte al final en un duelo entre este y nuestro sistema de defensa. Pero, ¿qué es el sistema inmunológico y cómo funciona? ¿Será que podemos hacer algo para reforzarlo?




El Sistema Inmunológico es nuestro departamento de defensa, si funciona como es debido, por si solo logra distinguir al tejido sano del enfermo, al intruso de las células normales y libra la batalla con estos hasta sacarnos adelante. Sin embargo en ocasiones, por desgracia, no está bien preparado para estas batallas inesperadas y es ahí cuando nos vemos problemas.

Este sistema defensivo involucra a muchos tipos de células, órganos, proteínas y tejidos que forman un todo para eliminar a los invasores. Además existen dos tipos de inmunidad: innata y adquirida.

Inmunidad Innata:

Es el sistema inmune con el que nacemos y consta de varias barreras que van frenando las amenazas externas que nos atacan; así si una falla, existe otra y así sucesivamente. Entre estas barreras encontramos por ejemplo la piel, la saliva y sus enzimas, el contenido ácido del sistema digestivo, el reflejo de la tos, las mucosas, etc. Esta clase de inmunidad no es específica ante algún patógeno, es general por esto si alguno de ellos logra pasar esas barreras se activa otro tipo de inmunidad más específica.

Inmunidad Adquirida:

Esta se va formando a lo largo de la vida, mediante la creación de anticuerpos de manera natural por el contacto con estos o por ayuda de las vacunas. Este tipo de inmunidad se dirige a amenazas concretas, es muy potente y lo ideal es que sea lo más preciso posible contra el agresor.

Cómo fortalecer el sistema inmune?

En esta época de COVID-19 que nos ha tocado vivir, todos queremos reforzar nuestras defensas al máximo para sentirnos que podremos hacer frente a lo que tenemos alrededor, por eso es importante proponerse una y otra meta en el sentido que nuestras defensas no caigan durante este confinamiento. Para ello no hay recetas mágicas, simplemente el sentido común. Este nos dice que:

1. Si no llevábamos un estilo de vida saludable, pues es hora de iniciarlo.

2. Tener una buena alimentación, sana y equilibrada.

3. Suplementarnos con vitaminas y minerales que sabemos que no estamos consumiendo en la cantidad necesaria diariamente en nuestra dieta.

4. Realizar ejercicio, aunque estemos en nuestra casa.

5. Descansar en medio del trabajo en casa y mantener nuestros tiempos de relajación.

6. Dormir las horas sufiencietes cada noche y mantener a raya el estrés.

Todo esto acompañado de mejorar las primeras barreras de defensa que vimos:

1. Mantener distanciamiento social.

2. Lavado de manos constante.

3. Mantener las normas de higiene dentro y fuera de nuestro hogar.

Así de fácil… y tan difícil que a veces resulta...

5 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo