Ejercicio y Salud… ¡Complementados con Vitaminas!

Realizar ejercicio con regularidad, es parte importante para tener un estilo de vida saludable. Las personas que llevan una vida activa tienen menos probabilidad de enfermarse y mayor probabilidad de vivir una vida más saludable. Hacer ejercicio te permite tener un mejor estado físico y además mejora tu salud mental y la sensación general de bienestar. Es importante que la actividad física forme parte de la vida de los niños, de los adultos y de las personas mayores. El ejercicio no tiene que ser enérgico, sino que se deben encontrar formas para mantenerte activo que se adapten a tu rutina diaria, como por ejemplo, caminar. Si nunca hiciste ejercicio o hace tiempo que no lo haces, es fácil comenzar.



La actividad física es esencial para mantener un peso corporal saludable e incluso es beneficiosa durante el embarazo. Sin embargo, asegúrate de tomar medidas para mantenerte libre de lesiones y recuerda que la nutrición y la hidratación también juegan un papel muy importante. Consumirlos nutrientes apropiados y balanceados en tu dieta proporciona el combustible que necesitas para hacer ejercicio y beber líquidos ayuda a evitar la deshidratación.


Practicar ejercicio te ayuda a:

1. Prevenir enfermedades cardiovasculares y a reducir la presión arterial.

2. Prevenir lumbalgias y reduce el dolor causado por la osteoartritis.

3. Protege contra el cáncer de colon y de mama y previene la diabetes.

4. Regula la depresión y la ansiedad, reduce el nivel de estrés y ayuda a dormir mejor.

5. Controlar el peso.


Cuando se practica un estilo de vida saludable se pueden tomar en cuenta los ayudantes por excelencia que son los suplementos alimenticios, los cuales no son un sustitutivo de una alimentación saludable, pero en algunos momentos de nuestra vida, como el embarazo, la vida productiva o la tercera edad, nos pueden servir de ayuda, para mitigar la falta de nutrientes en nuestro organismo.


Una alimentación saludable es la mejor forma de asegurarnos un aporte óptimo de vitaminas y nutrientes, pero esto no impide que la oferta de suplementos alimenticios disponible en el mercado sea cada vez más amplia y variada. Conocer cómo funcionan y cuándo son necesarios nos ayuda a darles un uso adecuado, siempre bajo supervisión médica, y a evitar su consumo injustificado.


Los suplementos alimenticios o dietéticos, como indica su nombre, son productos creados para complementar la alimentación o la dieta, y entre sus ingredientes contienen minerales, vitaminas, enzimas, ácidos grasos y aminoácidos.


No son medicamentos, por lo que no pueden utilizarse como tales, aunque a veces se comercializan con indicaciones erróneas para aliviar síntomas o curar enfermedades. Tampoco pueden considerarse un sustituto de alimentos convencionales, su objetivo es aportar nutrientes que en momentos puntuales o por circunstancias especiales, no se estén consumiendo en cantidades suficientes.


Existen en diversos formatos: cápsulas, perlas, líquidos, polvos, píldoras o tabletas. Todos incluyen información sobre la dosis diaria recomendada, así como las contraindicaciones, cuando las hay.


Los suplementos alimenticios pueden servir para prevenir deficiencias nutricionales provocadas por alguna enfermedad o circunstancias puntuales, y promover la salud en general, ayudando como un excelente aliado en la práctica diaria de tu ejercicio favorito y logrando tu objetivo de llevar una vida más saludable.

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